Carta de agradecimiento a la ciudadanía

poblacion navarra

Si no fuese por vuestra decisión de aportar a fines sociales con ese 0,7% de vuestra declaración de la renta muchos de los proyectos para la inclusión social, gestionados por entidades de la Red Navarra de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social, no podrían realizarse.

Gracias. Gracias a todas esas personas que marcan desinteresadamente la “x” en la casilla de fines sociales. Queremos agradecéroslo, porque si no fuese por vuestra decisión de aportar a fines sociales con ese 0,7% de vuestra declaración de la renta muchos de los proyectos para la inclusión social, gestionados por entidades de la Red Navarra de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social, no podrían realizarse. Y las consecuencias directas las sufrirían las 83.000 personas que viven en riesgo de pobreza y exclusión social en Navarra, las más vulnerables.

 

Vuestras aportaciones se destinan a subvenciones que gestionan las entidades sociales para cubrir las necesidades básicas de las personas, realizar acciones que mejoren la situación de los colectivos más vulnerables, acciones para actuar contra el desempleo y, por supuesto, atender las necesidades de los/as menores.

En un reciente comunicado Gobierno de Navarra anunció el aumento del 34% del presupuesto destinado para los proyectos de inclusión social. Lo que nos obliga a recordar que dicho aumento es en parte gracias a vuestro compromiso y contribución, y también a la voluntad  de los grupos parlamentarios que apoyaron la creación de una nueva línea presupuestaria por valor de 200.000 euros para el refuerzo de las políticas activas que promueven la salida de las personas de la pobreza y de la exclusión social.

Lamentablemente, la contribución mediante 0.7% tiene sus sombras, no podemos obviar que está fuertemente condicionada por posibles crisis socio-económicas, la actual lucha por la redistribución entre sus grupos y diferentes vaivenes políticos que pueden afectar directamente a la estabilidad y al futuro de los proyectos. Ejemplo de ello es que, el año pasado, 16 de los proyectos aprobados (destinados a personas desempleadas y menores) no pudieron ser llevados a cabo debido a la insuficiencia de crédito.

Es importante subrayar que el 0,7% es una aportación voluntaria de la ciudadanía que debería ser un refuerzo para las entidades sociales y las políticas activas de inclusión social, pero no debería ser un sustituto de unas partidas propias de gobierno, destinadas a este fin, como viene sucediendo desde el año 2011.

Por lo que volvemos a reclamar la necesidad de una voluntad de Gobierno que quiera cambiar la situación de esas personas vulnerables con partidas gubernamentales estables que permitan desarrollar programas estratégicos viables. Apostemos desde la ciudadanía, entidades y las instituciones públicas por una sociedad inclusiva y justa.

 

Firmado por:

Comisión permanente de la Red Navarra de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social: Rubén Unanua Ruiz, Amaia Leranoz Madariaga, Gara González Santana, Patxi San Martín Arbilla, Iranzu Baltasar Martín, Lydia Almirantearena Larrañeta y Beatriz Villahizan Lagunas.

 

83.000 rostros, 83.000 nombres

Desde la Red Navarra de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social llevamos años reclamando la necesidad de articular una estrategia que combine políticas pasivas y activas, que fomenten el sostenimiento y la inclusión social de todas las personas en nuestra comunidad autónoma.

Hablamos de 83.000 vecinas y vecinos de Navarra que viven en situación de riesgo de pobreza y exclusión (AROPE). Entre estas personas, 3 de cada 5 sufren pobreza severa, lo que supone que su renta por unidad de consumo es igual o inferior a 342 € mensuales.

Son 83.000 rostros, 83.000 nombres por quienes demandamos un compromiso firme y una apuesta duradera desde los poderes públicos y desde la sociedad en su conjunto, para que las personas en situación de vulnerabilidad puedan alcanzar una vida digna. Por todos estos motivos recibimos con esperanza la publicación del borrador del Plan Estratégico de Inclusión Social 2018-2021 elaborado por Gobierno de Navarra.

Nuestro firme compromiso con las personas, especialmente con aquellas más vulnerables, nos ha llevado a analizar dicho borrador del Plan de Inclusión Social a través de un proceso de participación de entidades sociales que han aunado conocimiento y experiencia. A través de este trabajo, hemos detectado áreas de mejora en el mismo que ya han sido pertinentemente trasladadas a Gobierno de Navarra y que esperamos sean tenidas en cuenta. El objetivo de la Red Navarra de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social es claro, mejorar las políticas sociales en pro de la construcción de una sociedad inclusiva y mejorar, de esta manera, la situación de todas las personas.

Son 83.000 rostros, 83.000 nombres por quienes demandamos un compromiso firme y una apuesta duradera desde los poderes públicos y desde la sociedad en su conjunto, para que las personas en situación de vulnerabilidad puedan alcanzar una vida digna.

Ha llegado el momento de dar un paso firme por la Inclusión Social en Navarra y no podemos ni debemos dejar pasar esta oportunidad. Por ello volvemos a dar aviso de la urgencia de la implementación del Plan Estratégico de Inclusión Social 2018-2021 para Navarra. Reclamamos también, la concreción de los periodos de ejecución de las medidas contempladas y la asignación de un presupuesto para cada propuesta en el propio Plan de Inclusión Social.

No queremos ver esfumadas nuestras esperanzas y por ello exigimos una dotación de los recursos necesarios y suficientes para que, en un futuro no muy lejano, esos 83.000 rostros, esos 83.000 nombres, no sufran más esa situación de pobreza y exclusión social.

Firmado por:

Comisión permanente de la Red Navarra de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social: Rubén Unanua Ruiz, Amaia Leranoz Madariaga, Gara González Santana, Patxi San Martín Arbilla, Iranzu Baltasar Martín, Lydia Almirantearena Larrañeta y Beatriz Villahizan Lagunas.

Blindemos los derechos de todas las personas

Cuando hablamos de derechos sociales, de exclusión o de pobreza, a menudo nos encontramos con datos estadísticos que pretenden arrojar luz sobre problemáticas estructurales, como si el algebra, por si solo, pudiese resolver el problema.

Y es que uno de los triunfos de este sistema ha sido precisamente ese: reducirnos a cifras, números sin rostro, sin historia.

Número que permite ordenar y clasificar según la característica que mas convenga, como por ejemplo: el origen de las personas, factor que encaja de manera perfecta en la formula xenófoba de repartir primero entre “las de casa” y si sobra y de manera “ordenada” entre “las de fuera”. Esta fórmula parece que tranquiliza, sobre todo si no eres la persona “de fuera”. Es una fórmula que borra cualquier grado de responsabilidad social o política con lo que sucede fuera de nuestras fronteras. Es lo que se denomina la “renacionalización del sujeto de derecho” y es la piedra angular de los discursos de la Extrema Derecha. Por eso no dejamos de indignarnos en los momentos en los que, de cuando en cuando, argumentos aporófobos como el “efecto llamada” salen a pasear.

Y nos ponemos a elaborar el contraargumento con mas cifras que demuestren que no es cierto: que no llegan tantas personas “de fuera”, que nuestro saldo migratorio es negativo, que todo lo que las personas cobramos a través de prestaciones vuelve a la economía Navarra y un largo etcétera de argumentos que mas parecen una disculpa: “Perdón por no llegar a fin de mes, perdón por perder la casa, perdón por ser pobre,…”

Así que vemos necesario recordarnos, una vez más, que si lo que deseamos es vivir en una sociedad más justa e igualitaria, lo que debemos blindar no son las fronteras, ni los presupuestos, sino los derechos. Derechos que no son recortables ni prescindibles, que nunca pueden estar condicionados por nuestro origen, ni por ninguna otra característica inherente, derechos que o son reconocidos para todas las personas o, dejan de serlo, y se transforman en privilegios.

Mientras sigamos permitiendo que algunos colectivos sigan siendo utilizados como en un laboratorio, para experimentar con los límites normativos y la exclusión, seguiremos sosteniendo un sistema de privilegios, basado en la injusticia y en la discriminación.

Aporofobia: rechazo a las personas pobres

El 17 de octubre Día Internacional de la Erradicación de la Pobreza, la Red Navarra de Lucha contra la Pobreza y Exclusión Social organizó las jornadas APOROFOBIA (El rechazo a las personas pobres): de la injusticia a la irracionalidad. Una realidad enraizada de la cual la sociedad Navarra no escapa.

A través de la ponencia de Emilio Martínez (Universidad de Murcia) fuimos conscientes de cómo el sentimiento de APOROFOBIA  se induce, se aprende y se difunde a partir de relatos alarmistas y sensacionalistas que relacionan a las personas de escasos recursos con la delincuencia y con una supuesta amenaza a la estabilidad del sistema social en el que estamos cómodamente instalados. Ejemplo de esos relatos alarmistas se leyeron en más de una decena de noticias en prensa digital y local, a lo largo de la semana para la Erradicación de la Pobreza.

Entre el 12 y el 19 de octubre se pueden encontrar, sin esfuerzo, más de 10 noticias con contenido APOROFOBO en los medios de prensa escrita y digital de Navarra, hechos que se han ido repitiendo durante todo el mes. No es algo puntual, aislado o casual, es una constante que se repite, no sin otro fin que el de hacer propaganda y generar animadversión hacia las personas que tiene más dificultades y menor acceso a los recursos.

La aporofobia se induce, se aprende y se difunde a partir de relatos alarmistas y sensacionalistas que relacionan a las personas de escasos recursos con la delincuencia y con una supuesta amenaza a la estabilidad del sistema social en el que estamos cómodamente instalados.

Es una cruel contradicción exponer a las personas en situaciones de exclusión, se les acusa de fraude, cuando es Hacienda de Navarra quien ha tenido que realizar un total de 1.027 actuaciones en 2016, mientras que Derechos Sociales retiró la Renta Garantizada a 32 personas por incumplir los requisitos en ese mismo año de un total 14.537 familias; incumplir requisitos, no es lo mismo que hacer fraude.

Estos datos, y se podrían aportar aún más,  muestran que el fraude se da mayoritariamente en   personas sin dificultad de acceso a los recursos y con realidades lejanas de la exclusión social. Prueba de que la gran mayoría de personas que perciben la prestación lo hacen de forma adecuada y por necesidad.  Necesidades que deben ser cubiertas si queremos que las personas puedan salir de la situación en la que se encuentran inmersas,  no por voluntad propia sino por causas que son, en general, estructurales. La Renta Garantizada, por ejemplo, es un mecanismo social que se sostiene como un Derecho de todas las personas a realizar procesos para salir de la exclusión social con mayor facilidad.

 ¿Por qué se trata a las personas en situación de pobreza de forma perversa?

Pocas injusticias más grandes se me ocurren que cebarse con las personas en situaciones de vulnerabilidad que a su vez les deja en estado, en muchos casos, de indefensión. Esto cumple una doble función, por un lado ‘limpia’ nuestras conciencias y por otro parece que ‘afianza’ nuestro estatus y clase social. No sentimos que fracasamos como individuos y sociedad, sentimos que son otros quienes lo hacen. Una ilusión que con un mínimo esfuerzo se nos termina desplomando.

La sociedad tiene varias vías para acabar con la estigmatización que causa la pobreza, una de ellas comprender que no es una decisión personal, actualmente las condiciones de vida son inestables y la línea entre encontrarse en pobreza o no es muy delgada; otra es apoyar  a las personas a través de la inversión en prestaciones, recursos que faciliten y den acceso a los recursos básicos y acompañar en el acceso de recursos normalizados después.

No es dinero que cae en un saco vacío, además de contribuir en la mejora de las situaciones de dificultad, se trata de prevenir que los procesos se cronifiquen o se repliquen generacionalmente. Es importante hacer hincapié en el termino inversión ya que, aunque suele ser costoso de ver, las prestaciones que cobran las personas en situación de pobreza y/o exclusión, terminan revirtiendo a favor de la sociedad económica y socialmente. Todos y todas ganamos.

Las enemigas son la Pobreza y la Exclusión, no quienes las padecen. Culpar a las personas de su situación y de las problemáticas que derivan de la pobreza es fácil de hacer ya que, en muchas ocasiones, las personas no tienen capacidad, medios y a veces tampoco conciencia de estarla padeciendo para poder defenderse. Hay que tomar medidas para luchar contra la pobreza no contra las personas; con escasos recursos, son un objetivo sencillo de atizar, desprestigiar e instrumentalizar. Es incongruente acusar a una persona de generar un mal que le está afectando, en otros casos lo veríamos claro pero en este existen otros intereses.

Es un circulo vicioso, hacemos de los casos particulares la generalidad y esta generalidad se extiende y se convierte en norma social, y a su vez en freno para que puedan salir de su situación de forma legal; si alguno de estos casos trata por desesperación de hacerlo de forma ilegal, ya tendremos otro caso particular para poder generalizar. Ponemos palos en las ruedas de las personas con más dificultades y esto garantiza que no puedan avanzar. A través de esta vía la pobreza se perpetúa. En mi opinión todos y todas perdemos

Dejemos de fomentar la desigualdad, comencemos a afrontar nuestras responsabilidades, empecemos por ponerle nombre a los hechos: “APOROFOBIA” y sigamos trabajando entre todas y todos por hacerla desaparecer.

Rubén Unanua
Presidencia Red Navarra de Lucha Contra la Pobreza y la Exclusión Social