La Red Navarra de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social organiza su jornada marco del proyecto “Octubre, mes contra la pobreza”

La Red Navarra de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social ha realizado esta mañana en el Auditorio de Civican de Pamplona, la jornada “Diagnóstico social y evaluación de políticas públicas: fundamentos para una acción transformadora”, en el marco del proyecto “Octubre, mes contra la Pobreza”, que organiza en torno al Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza, conmemorado el 17 de octubre.
El acto ha sido inaugurado por la consejera de Derechos Sociales, Economía Social y Empleo, Mª Carmen Maeztu Villafranca; el presidente de Fundación Caja Navarra, José Ángel Andrés Gutiérrez, y la presidenta de la Red Navarra de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social, Andrea Corera Rípodas.
La consejera Maeztu Villafranca ha reconocido la labor que desempeñan las entidades del Tercer Sector y ha resaltado la relevancia de la cooperación entre las administraciones y las organizaciones sociales para afrontar la pobreza de manera integral.
Asimismo, ha enfatizado la importancia de analizar y medir los resultados de las políticas públicas como vía para incrementar su eficacia. En este sentido, ha expresado su satisfacción por los avances en esta materia, ya que, según ha afirmado, la evaluación permitirá seguir avanzando en la búsqueda de soluciones más efectivas.
Durante la inauguración, el presidente de Fundación Caja Navarra, José Ángel Andrés Gutiérrez, ha señalado que la entidad comparte con la jornada la actitud de diagnóstico y evaluación. “Queremos contribuir a mejorar la calidad de vida de toda Navarra, poniendo el acento en las personas más vulnerables y en la búsqueda de soluciones reales a los retos sociales que nos afectan”, ha afirmado.
Por su parte, la presidenta de la Red Navarra de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social, Andrea Corera Rípodas ha reiterado la necesidad de unas políticas públicas de calidad valientes y efectivas que sirvan como herramienta para erradicar situación de pobreza y de exclusión social en Navarra. “Las herramientas existen, y la situación actual nos exige utilizarlas. Y es que, si miramos a los datos, la situación que nos reflejan no es positiva en Navarra”, ha subrayado.
Datos de pobreza y exclusión social en Navarra
El 18,3% de la población en Navarra está en riesgo de pobreza y/o exclusión social. El último informe de EAPN-ES “El estado de la pobreza”, señala que la tasa AROPE, es decir el indicador europeo que mide el riesgo de pobreza y exclusión social, aumenta este último año en 1,1 puntos. Se trata del peor dato registrado en la Comunidad Foral desde 2014.
Además, por segundo año consecutivo, Navarra empeora en todos los índices de la tasa AROPE (indicador europeo que mide la pobreza y la exclusión social). Entre los principales resultados destacan:
- El indicador de pobreza aumenta hasta alcanzar al 14,2% de la población en 2024.
- La carencia material y social severa se eleva al 6,3%.
- Crece el número de personas que no puede permitirse una comida de carne, pollo o pescado al menos cada dos días, pasando del 5,3% en 2023 al 6,2% en 2024.
- También sube el porcentaje de quienes no pueden sustituir muebles estropeados o viejos: del 17,2% al 18,5% en un año.
Aunque la Encuesta de Condiciones de Vida (ECV) refleja una ligera mejora en algunos indicadores —como mantener la vivienda a una temperatura adecuada o evitar retrasos en el pago de gastos relacionados con la vivienda principal—, el balance global muestra un claro empeoramiento.
Por último, crece el porcentaje de personas que viven en hogares con baja intensidad laboral, que pasa del 7,9% en 2023 al 8,5% en 2024.
Este peor escenario para Navarra viene acompañado por dos problemas que agravan la situación.
Por un lado, aumenta el porcentaje de niñas, niños y adolescentes en situaciones de pobreza y de exclusión. Y, por otro lado, en 2024 la brecha de género aumento, tanto para el indicador AROPE, como para dos de sus componentes (la tasa de pobreza y el indicador de baja intensidad en el empleo).
“Esta realidad nos recuerda además que la pobreza no es un fenómeno individual, sino estructural y sistémico, resultado de dinámicas sociales, económicas y culturales que debemos analizar para poder transformar”, ha señalado la presidenta.
Un espacio para la reflexión y el conocimiento
La jornada ha contado con dos ponencias principales. En primer lugar, la catedrática de Trabajo Social y Servicios Sociales de la Universidad de Castilla La Mancha, Mº José Aguilar Idáñez ha impartido la ponencia “Diagnóstico social en clave emancipadora”.
Aguilar Idáñez ha incidido en que un diagnóstico social es el primer paso para cambiar la realidad. “Un diagnóstico es algo más que un informe final de una investigación; es una forma de utilizar los resultados de una investigación aplicada de cara a la acción”, ha comentado.
La catedrática de Trabajo Social y Servicios Sociales ha comentado la necesidad de apostar por diagnósticos “realmente” participativos, en el que sea fundamental involucrar a las personas afectadas en la situación. “Un diagnostico social en clave emancipadora ha de producir conocimientos para la acción y debe, además, favorecer la implicación de los actores sociales que se comprometen juntos en un proceso colectivo de transformación de su realidad”, ha comentado.
A continuación, la investigadora de la Fundación ISEAK y experta en evaluación de impacto de políticas sociales y económicas, Lucía Gorjón García ha desarrollado la ponencia “Evaluación de políticas públicas”.
El encuentro ha concluido con la intervención de la Vicerrectora de Estudiantes, Vida Universitaria y Compromiso Social y Profesora Titular de la Universidad del Departamento de Sociología y Trabajo Social de la Universidad Pública de Navarra, Begoña Pérez Eransus, quien ha recogido las principales conclusiones de la jornada y las ha contextualizado en la realidad navarra La Red Navarra de Lucha contra la pobreza y la Exclusión Social ha cerrado la jornada subrayando que los datos actuales exigen diagnósticos sociales sólidos, participativos y críticos, así como evaluaciones rigurosas de las políticas públicas que permitan actuar de forma eficaz, justa y transformadora.

