Cómo NO dejar a nadie atrás

La crisis sanitaria del COVID19 se ha convertido a nivel mundial en el foco de atención durante los últimos meses, dejando de lado casi cualquier otra realidad. Ahora que comenzamos a despertar nos encontramos con un paisaje similar al que dejamos, pero si nos ponemos las gafas de la inclusión comenzamos a atisbar cambios.

Todas esas personas que ya se encontraban en una situación de vulnerabilidad han visto sus circunstancias agravadas. Muchas personas han perdido sus trabajos. Algunas no han podido afrontar el gasto de su piso. Y otras han vivido un infierno encerradas en celdas incomunicadas, o en pisos donde han sido prostituidas.

Una crisis económica y social latente se está haciendo cada vez más real. Sabemos de lo que hablamos quienes que ya vivimos la crisis del 2008. Pero la sociedad no se había recuperado todavía para afrontar este nuevo envite, más de 82.000 personas en Navarra están en situación de exclusión social, un número muy superior al de 2008. Por eso, ahora más que nunca, cuando estamos pensando en reactivar la sociedad, no nos podemos olvidar y aprovechar la oportunidad de revisar los cimientos la sustentan.

Aquí van las cinco claves que necesitamos para salir de esta crisis sin dejar a nadie atrás:

  • Empatía: para ponernos en los zapatos de otros, entender cómo pueden estar sufriendo y acercarnos a su realidad. Nadie elige ser pobre, todo un sistema fomenta la desigualdad que solamente algunas personas sufren.
  • Solidaridad: necesaria para comprometernos con la justicia social en momentos complicados. Hay que mirar más allá de nuestro entorno cercano para construir una sociedad más cohesionada, que teja una Red para que las personas más vulnerables no caigan en una mayor exclusión social.
  • Inclusión: para mirar con otra lupa y ampliar el horizonte a nuestro alrededor. Siempre tener presentes la diversidad de vidas y experiencias humanas que nos rodean.
  • Humanidad: para fomentar la capacidad de sentir afecto, comprensión o solidaridad hacia las demás personas, independientemente de sus circunstancias. Dejando todos los prejuicios a un lado.
  • Valentía: para afrontar nuestra apuesta firme por la inclusión desde el lugar que nos toque, ya sea desde la ciudadanía, desde la administración pública, o desde la sociedad civil, sin dejar que nos intimiden los discursos de exclusión, clasistas, racistas, xenófobos… en definitiva aporófobos.
Publicado en Actualidad.