Las Red denuncia las vulneraciones de derechos invisibles

Las 29 entidades que forman parte de la Red Navarra de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social son testigos de la normalización de estas vulneraciones.

Hoy en el Día Internacional de los Derechos Humanos las Red Navarra de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión social quiere recordar que las vulneraciones de estos derechos se producen a diario y también en Navarra.

 

Las 29 entidades que componen la Red Pobreza trabajan diariamente por la inclusión y para que la sociedad ofrezca respuesta a toda la diversidad de su población, pero habitualmente perciben vulneraciones de derechos “cotidianas” que han sido normalizadas por las propias personas que las sufren. “Algunas de las personas que acuden a los servicios de las entidades sociales nos cuentan hechos que para ellas ya son normales, de tanto repetirse una y otra vez, se acostumbran a sufrir discriminaciones, como insultos o que se les deniegue el acceso a un servicio concreto. No somos conscientes de que esas vulneraciones son actos prohibidos contemplados en las leyes”, cuenta Rubén Unanua, presidente de la Red Pobreza.

 

Entre las discriminaciones más habituales la aporofobia suele ser la más transversal, el odio o rechazo a las personas pobres pesa entre las comunidades de personas más desfavorecidas y con menos oportunidades. Es un sentimiento que, como cuenta Unanua, “se induce, se aprende y se difunde a partir de relatos alarmistas y sensacionalistas que relacionan a las personas de escasos recursos con la delincuencia y con una supuesta amenaza a la estabilidad del sistema social en el que estamos cómodamente instalados”.

 

Dos ejemplos de trabajo de denuncia y asesoría de las entidades sociales

 

Desde SOS Racismo Nafarroa, una de las entidades que componen la Red, llevan a cabo una labor de asesoría jurídica, información y derivación de denuncias para las personas víctimas de discriminación por motivos raciales o étnicos. Beatriz Villahizan, técnica de la entidad, explica cómo estas vulneraciones van más allá de lo que realmente se llega a denunciar, “a las personas que atendemos les atraviesan múltiples tipos de discriminaciones que tocan varios ámbitos de su día a día. Hay muchas necesidades básicas contempladas en los derechos humano que no están cubiertas. Sobre todo es acuciante: el tema de la vivienda, el acceso a ésta y los escandalosos precios de alquiler; y, el empleo, el bajo acceso y su baja calidad.  Son problemas preocupantes a los que urge buscar vías de solución”.

 

La Fundación Secretariado Gitano es otra de las entidades que trabaja en este aspecto. A nivel estatal es la entidad responsable del Servicio de Asistencia a Víctimas de Discriminación y recogen anualmente en un informe todas las denuncias recibidas. Aquí, en Navarra, Silvia García es la técnica de igualdad y no discriminación de trato quien se encarga de la asistencia a denuncias y de acompañar a las personas en esos procesos. García señala “damos charlas en las que, al poner en común experiencias, son conscientes de que esas vulneraciones que sufren no son “normales”, aunque las lleven sufriendo toda la vida. Además, les damos herramientas para que se enfrenten a esas situaciones de la manera más adecuada, sin agresividad y recogiendo la información necesaria para poder afrontar una mediación o denuncia”.

 

De todas las denuncias o discriminaciones un número muy pequeño de ellas llegan a judicializarse. Por un lado, las personas que han sido víctimas de esta discriminación no se sienten con la seguridad necesaria como para acudir a las vías legales, y, por otro lado, tampoco ellas o las entidades sociales cuentan con recursos suficientes para litigar. “La ley está escrita, pero no está bien interpretada. No existe una atención judicial especializada y la víctima carga con la culpa, no se la protege. Además, en estos casos, es muy difícil aportar testigos o pruebas que apoyen la versión, lo que hace que estas personas no quieran denunciar”, tal y como indica Beatriz Villahizán.

 

Desde la Fundación Secretariado Gitano apuestan por la mediación, “cuando se denuncian los casos por vía judicial no suelen tener un gran impacto. Creemos que es más fructífero tender lazos para no crear un ambiente hostil y favorecer la convivencia mediante el dialogo con los agentes discriminadores. En ocasiones estas personas no son ni siquiera conscientes de haber vulnerado un derecho” tal y como explica Silvia García. En algún caso extremo se ha procedido a llevarlo por las vías judiciales, el último caso el de una familia que sufrió un incendio provocado en una chabola en una población de Navarra hace unos años.

 

Desde la Red Navarra de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social  se ve necesario la aplicación de leyes más integradoras con perspectiva inclusiva, “desde las leyes se marca muchas veces el qué será la discriminación, pero también es necesaria una gran labor de sensibilización por parte del tercer sector, y también de los propios agentes sociales y políticos” señal Rubén Unanua. Las leyes están escritas y la Declaración de los Derechos Humanos, es hora de aplicarlas en todo su amplio sentido.

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